Ahora viene lo difícil…
explicar quién soy.
Por Twitter me podéis
encontrar como Lyenever y por facebook como Devara Tridea, pero en realidad me
llamo María, ya veis, esta Tejedora tiene un nombre de lo más normalito y nada
exótico, de esos que escuchar de forma continua por la calle. Soy española, de
una ciudad del norte bañada por el mar, las tormentas y, de vez en cuando, el
Sol. Nací cerca de donde hace lo mismo el río que da nombre a la Península y
siempre he amado la Naturaleza, quizá porque la vista que tengo cuando me
levanto por la mañana cuando estoy en la casa donde me críe son las montañas.
Me gusta leer y escribir,
aunque no me considero un crack en esto último ni mucho menos. Creo que llevo
haciendo ambas cosas desde que tengo uso de razón y capacidad para ello. Por regla
general se me dan mejor los relatos cortitos, las viñetas sueltas, las escenas
que vienen como un relámpago a mi cabeza y necesito escribirlas, supongo que es
por culpa de la cantidad de años que me he pasado por foros de interpretación.
Soy rolera desde hace puff o más tiempo, tanto en mesa como por internet. Adoro
los juegos de ordenador aunque soy malísima y hace mucho tiempo que lo dejé
porque perdía demasiado tiempo.
Mi estilo de música, por
regla general, es bastante variado aunque siempre he sido de rock y heavy metal
—o metal en general, la verdad—, por regla general grupos extranjeros. Por otro
lado tengo mi lado más étnico en cuestión de música: la música celta me
encanta, y hay una cantante que siempre me consigue enamorar… “Ofra Haza”,
incluso he tonteado con Tarkan y música griega gracias a una amiga. Lo que no
me esperaba, ni de casualidad, que me diera tan fuerte con el kpop y lo digo
por una razón muy sencilla: siempre he estado curioseando por el tema manga y
anime, pero nunca terminó de engancharme, sin embargo… ciertos caballeros me
enamoraron casi desde el principio.
Lo cierto es que no fue un
flash inmediato, no. No caí de rodillas adorándolos ni mucho menos. Lo primero
que escuché de kpop —más allá de las OST de los dramas que veía y que nunca me
dio por buscar, ejem—, fue “Get Out” de JYJ hará dentro de nada un añito. Como
veis soy una fan bastante nueva. Mi mejor amiga se iba al concierto de
Barcelona y creo que lo hizo como un intento de ver si me enganchaba y me iba
con ella, pero… no me enganchó, me resultaba “demasiado flojo” tan acostumbrada
a otro estilo de música como estaba. Sin embargo, me lo apunté. La canción que
realmente es la culpable de estar aquí fue “Missiom” y fue porque consiguió
animarme en un momento en el que estaba un poco baja, hasta el punto de que me
la puse de manera continua. Y… bueno, poco a poco fui cayendo. “Mirotic” se
deslizó en mi vida y entonces ya no tuve remedio: horas y más horas perdida por
youtube viendo videos sobre los cinco o sobre ellos por separado.
Ahora mismo escucho más
grupos y solistas coreanos, pero siempre serán mi debilidad.
¿Y por qué escribir? Y ahora
pregunto yo… ¿por qué no? Aunque lo cierto es que no me lo había planteado
hasta hace unas semanas que escribí mi primer oneshot sobre los chicos. Fue un
impulso, algo que nació solo y que fue cobrando vida en la hoja en blanco. No
soy mucho de escribir fics, soy más de originales, pero… se ve que con ellos
todo se vuelve cabeza abajo y al final hago las cosas que jamás pensé que
haría.
¡Muchísimas gracias por
pasaros por aquí! Gracias por leer este tostón y espero que disfrutéis leyendo
tanto como lo hago yo escribiendo.



